Androidealmando Cine: Ocho apellidos vascos. Buena película pero magnificada

domingo, 20 de julio de 2014

Ocho apellidos vascos. Buena película pero magnificada



Este fin de semana he ido a ver Ocho apellidos vascos, película que como todos sabréis ha hecho historia como película española más taquillera de la historia. Decir que hablamos de película cien por cien producto español, no como otras que cuentan como producto nacional y solo tienen el nombre y poco más. Pero bueno, ya tendremos tiempo para ese apartado, me gustaría empezar aplaudiendo la película y lo que ha logrado, el boca a boca en esta ocasión ha sido más que suficiente para conseguir un hito en nuestro cine, aunque principalmente y seguro que todos estáis de acuerdo el verdadero artífice de este record de taquilla recae única y exclusivamente a Dani Rovira, un actor cómico que está de moda y que la verdad el tío tiene un salero que engancha y te saca una sonrisa sí o sí. Es el Mario Casas de la comedia. De la película me gustaría empezar diciendo que aparte del record de taquilla y recaudación, ayuda el que haya durado tanto tiempo en cartelera, y es que hay que sacar tarjeta roja a los cines que no ayudan en absoluto a que las películas españolas tengan más recorrido.


A mi modo de ver es una película de DVD, y digo esto porque creo que pagar 9 euros por esta o cualquier película me parece un crimen, y puestos a poner, por ese precio yo personalmente prefiero ver en el cine acción, efectos especiales y cosas así, seguramente mucho más simples pero sin lugar a dudas mucho más espectaculares y es que para mí el cine se ha convertido en un producto de lujo y como tal, el producto tiene que ser extremadamente bueno para que valga la pena pagar los 18 euros de la entrada, mas palomitas y bebida o cena que te lleva a un gasto realmente elevado. Lejos han quedado aquellos tiempos donde íbamos con nuestro billete de mil pesetas y teníamos entrada al cine, palomitas y bebida. Aunque bueno eso ya son temas más para Androidealmando social para que critique a un mundo consumista y a unos empresarios y gobiernos que nos han llevado a estas situaciones.

Quizás Bayona con su Lo Imposible (30 millones), película cuyo presupuesto es diez veces más que Ocho apellidos vascos (3 millones) se debe estar tirando de los pelos al ver que una producción “casera” le arrebata el primer puesto en la historia. O Los otros (17 millones) de Amenábar que con un presupuesto cinco veces superior ahora cae a la tercera posición. Hay que decir que desde el punto de vista patriótico, no tiene absolutamente nada que ver ninguna de las tres películas más taquilleras de la historia, y principalmente no tienen nada que ver porque en las dos de más presupuesto son películas que tienen como participación española al director y poco más, y a mí personalmente ese tipo de cosas no es que me molesten pero tampoco me agradan. Que pueda salir un artista internacional como reclamo pues vale, pero basar una película donde el reparto es básicamente formado por extranjeros me parece mal, entre otras cosas porque ya entramos en que la película es española pero doblada, algo que no me gusta.

Es por eso que me alegra que Ocho apellidos vascos haya triunfado de la manera que lo ha hecho, más que por lo que es la película, por lo que significa, una producción sencilla pasándole la mano por la cara a superproducciones es algo a valorar. Respecto al argumento de la película podríamos decir que es una historia de lo más típica, chico conoce a chica, se enamoran, se separan, vuelven y colorín colorado. Para aquellos que me puedan acusar de soltar Spoilers decir que dudo mucho que alguien en este planeta no sepa el argumento de la película con lo cual no seamos dramáticos. Detalles positivos hay que destacar el reparto, interesante con Dani Rovira, Clara Lago, Carmen Machi y Karra Elejalde como actores destacados. También un guion muy trabajado, más que por lo complejo de la trama (cero) el tema de tratar las vivencias de un Andaluz en el país vasco, donde los chistes sobre vascos y el trato de temas serios en tono de humor, está perfectamente integrado y resulta muy gracioso.


Decir que es tal el éxito de la película, que ya está confirmada para el 2016 la secuela, Nueve apellidos catalanes, donde Emilio Martínez-Lázaro, empujado por Telecinco Cinema que ya le ha puesto la morterada de dinero para adularlo intentará repetir el enorme éxito de la primera entrega. En la segunda parte ya está confirmada la aparición de los cuatro actores principales, con lo cual se aseguran un gran éxito, suponemos que no tan exagerado como con esta pero ya veremos. Decir que una de las cosas que ayuda a que la película funcione es el morbo de ver a los dos actores encarnando en la ficción una relación que existe en la vida real, y ya sabemos que en este país todo lo morboso vende, y para la segunda entrega, (opinión personal) difícilmente veo que sigan juntos los dos actores principales con lo cual o bien la química desaparece totalmente y no consiguen llegar al espectador, o como comentaba del morbo consiguen enganchar a más gente todavía para ver como interpretan. En fin, dejando de lado esta visión futurista mía, hay que aplaudir a Ocho apellidos vascos por el gran éxito cosechado. Un ejemplo claro de que lo barato también vende.

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