Sumario del día: En Androidealmando, El doble check de WhatsApp, evolución o destrucción. En Plus, Los drones, el cáncer del siglo XXI. En cine, Caminando entre las tumbas. Neelson y poco mas.
Mucho se habla de que, a medida que los actores van cumpliendo años, cada
vez lo tienen más difícil para encontrar papeles adecuados pero hay algunos
que, como Liam Neeson, se reinventan y le dan un vuelco a su
carrera. Si hacemos un repaso a la carrera de este actor, veremos que, en sus
primeros años, abundaban los papeles de corte dramático pero, con el paso del
tiempo, parece que ha encontrado su sitio en el cine de acción. Esta semana
estrena Caminando entre las tumbas, su última incursión en este
género.
Matt Scudder (Liam Neeson), un antiguo policía
que actualmente trabaja como detective, se ve obligado a ayudar a un
narcotraficante que busca a los asesinos de su esposa. En el transcurso de su
investigación, Scudder descubrirá que esos hombres ya han matado de la
misma manera antes por lo que intentará hacer lo imposible por detenerlos.
Caminando entre las tumbas es un thriller de acción cuyo
principal atractivo es Liam Neeson. Lo demás es poco novedoso y, en
ocasiones, demasiado tedioso. Liam Neeson se pone el disfraz
de hombre maduro, rudo y experimentado y, la verdad, lo hace estupendamente.
A mí siempre me ha gustado mucho Liam Neeson pero desde que se ha
especializado en los papeles tipo badass me tiene ganada. Creo que su
anatomía resulta de lo más propicia para este tipo de cintas en las que tan
importante es tener presencia física pero es que, además, su buen hacer actoral
le da la suficiente relevancia a una película como para que te llame la
atención verla. Y es que, si no fuera por él, esta cinta pasaría por nuestra
cartelera sin pena ni gloria ya que no tiene casi ningún elemento lo
suficientemente interesante como para que le atraiga al público en general.
Caminando entre las tumbas quiere ser muchas cosas pero se queda a
medio camino en casi todas ellas. Es la típica historia protagonizada por un
personaje torturado por su pasado que busca la manera de redimirse aunque, para
ello, haya que ensuciarse las manos. En este sentido la cinta funciona bastante
bien porque, como ya hemos dicho, Liam Neeson tiene lo que hay
que tener para sacar adelante un papel así. El problema viene en cuanto el
personaje de Liam Neeson comienza su investigación, que es el
momento en el que la película empieza a ser cada vez más lenta. La trama se
desdobla y, por un lado, vamos conociendo los progresos de la investigación de Matt
Scudder y, por otro, seguimos los pasos de los asesinos. En este punto, la historia acaba siendo tediosa y adolece de falta de nervio lo cual acaba siendo un
error insuperable en el que debería ser el momento más tenso de película.
Tampoco ayudan mucho el resto de personajes, que no tienen el más mínimo
interés. Ni tan siquiera los asesinos porque, aunque su primera aparición es
bastante impactante, en el momento en el que vamos conociéndolos, todo a su
alrededor nos resulta demasiado previsible y forzado.
Caminando entre las tumbas tiene un buen arranque con unos asesinos
malrolleros y un Liam Neeson haciendo lo que mejor se le da pero
va perdiendo fuelle a medida que avanza la trama hasta el punto de que llegamos
a aburrirnos con ella. Si disfrutas con las películas en las que Liam
Neeson es el puto amo, esta es tu película sino, sigue buscando.

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