Si hay una regla de oro
en el cine que se cumple con demasiada asiduidad es esa que dice que
cuando una película retrasa su estreno
suele ser porque el resultado final no va a convencer a casi nadie. Y
con esa idea en
la cabeza es con la que hemos recibido la última película de los
hermanos Wachowski, El Destino de Júpiter, más de medio
año después de la fecha en la que estaba previsto su estreno.
Júpiter Jones (Mila Kunis) es una inmigrante de origen ruso que se dedica a
limpiar casas mientras sueña con una vida mejor. Lo que Júpiter desconoce es
que ella es una persona tremendamente especial, tanto que puede ser la causa
por la que se desate una guerra interplanetaria de magnitudes totalmente
desconocidas.
