Hoy quiero hacer un artículo negativo y duro sobre una película
de Clint
Eastwood. La verdad es que así suena muy trágico pero nada más lejos de
la realidad, no es una crítica hacia él ni hacia una de sus películas, es por
lo que la rodea. Tengo que empezar diciendo que no he visto El
francotirador por falta de tiempo, pero vamos, estoy desenado verla en
cuanto tenga un rato y me sabe fatal que por culpa de quien haya sido, le hayan
dejado sin opciones de poder ganar un Oscar o al menos queda con muy pocas
oportunidades. Como la mayoría de ceremonias y lamentablemente para la veracidad
de los premiados, el entorno, el cómo lo acepta el público, la repercusión que
tiene…, todo eso puntúa y hay que asumirlo, nos puede parecer bien o mal pero
es así.
Por eso hoy quiero ser crítico con aquel que ha hecho que El
francotirador entre tan tarde en esa lucha mediática, donde en uno de
sus premios importantes, mejor actor está prácticamente todo
el pescado vendido a favor de Michael Keaton que no digo que no lo
merezca, pero tenemos a un Bradley Cooper que parece que borda
el papel, que lleva el peso de una película potente con una historia muy dura. Pese
a que alguien la ha hecho entrar demasiado tarde, opta a seis estatuillas, película,
actor, actriz, guión adaptado, sonido y montaje de sonido. Claramente va a
perder en todas las categorías por lo que os comentaba y quizás su única aspiración
sea la de sonido, un premio menor para una película de estas características.