Sin lugar a dudas, el nombre de José Ignacio Wert para el
mundo cultural significa tragedia. Podemos disfrazarlo de la manera que
queramos pero es así. La subida indiscriminada de espectáculos y cines entre
otras cosas está llevando a la ruina a
un gremio que pese a que estamos acostumbraos a ver que viven muy bien, y que
tienen una serie de lujos importantes, la mayoría de ellos lo pasan muy mal, y
con las medidas del ministro lo pasan todavía peor. Si miramos algunos ejemplos
de acontecimientos sucedidos vemos que evidentemente las medidas del ministro
son bastante cuestionables. Recientemente una compañía de teatro ha arrancado
una iniciativa por la cual aquellas personas que compraran una revista pornográfica
en concreto, tenían la entrada de la función completamente gratuita.
Esta iniciativa no es la primera ni será la última a no ser
que las prohíban de alguna manera, pero sí que era la primera que se atrevía
con el porno. La elección de esta oferta no viene por amor al arte, es
principalmente una estrategia de queja publica acompañada de éxito de
marketing. La industria del porno solo tiene un 3% de impuestos mientras que
cines y teatros el 21% con lo cual esta manera de protesta hace mucho daño
porque de una tacada van a por dos sectores. Por un lado por el pornográfico el
cual sobre el papel tiene unas ventajas que no tienen otros y de paso destrozan
las intenciones del ministro al ser una práctica legal. Tiene que ser muy
triste para un ministro ver como sacas una ley y todo se hunde y cuando el
ciudadano usa su ingenio todo funciona.
