Tengo que decir que me he llevado una tremenda decepción con
esta película, y no porque sea mala, simplemente porque consigue un efecto en mí
que por suerte pocas películas consiguen y es que cuando acaba, parece como que
has estado viendo 99 minutos para nada. Es una de esas películas que no te
aportan nada, aunque por su argumento deberían aportar mucho. La película trata
sobre el final de curso de unos estudiantes de filosofía. Como última prueba,
el profesor les somete a un macabro ejercicio donde son situados en diferentes
escenarios, todos tienen en común que llega el apocalipsis nuclear y tienen que
meter a diez miembros del grupo en un bunker siendo veinte los estudiantes, sin
posibilidad de entrar más porque el oxígeno es exacto para diez durante un año
y meter a mas supondría morir.
El profesor reparte unas tarjetas donde pone que va a ser
cada uno de ellos en la escena, jardinero, obrero, químico… Entre todos deciden
quien entra y poco a poco vas viendo si las elecciones han sido buenas o no, lógicamente
ya se ve desde el primer momento que ha sido una mala elección. En poco rato el
juego concluye porque las elecciones no han sido buenas. Ahora es cuando creo
que se pierde todo, puesto que se vuelve a plantear un escenario real (aunque
imaginario) y volvemos a empezar aunque las tarjetas se complementan con una
nueva virtud de cada uno y así escenario tras escenario. Evidentemente eso
cansa mucho, y más si tenemos en cuenta que es una clase de universidad, y de
golpe y porrazo se sitúan en un escenario real fabricado por sus mentes, vamos
la mar de normal.
