Estados Unidos. 98 min. Director: Brian De Palma. Intérpretes: Cliff Robertson, Geneviève Bujold, John
Lithgow.
Llevaba unos días pensando cuál iba a ser la primera película que os
recomendase porque quería elegir una que fuera verdaderamente especial y, la verdad, pocas
cintas son tan especiales como Fascinación. Fascinación (AKA Obsesión) es una
película de 1976 del director estadounidense Brian De Palma (Carrie, Los
intocables de Elliot Ness, Atrapado por su pasado) protagonizada por Cliff
Robertson (Mujeres en Venecia, Charly), Geneviève Bujold (Ana de los mil días,
Inseparables) y John Lithgow (Footloose, Dexter). No es, ni de lejos, una de
mis películas favoritas pero tiene una serie de elementos que la hacen única,
lo cual no deja de ser irónico cuando mucha gente la ha llegado a considerar un
plagio.
Michael Courtlan (Cliff
Robertson) era un hombre feliz hasta que su mujer (Genevieve Bujold) e hija son raptadas y mueren durante el secuestro. Pasan los años pero
Michael no es capaz de olvidar y rehacer su vida, así que su socio (John Lithgow)
le convence para ir a Florencia, curiosamente el lugar en el que conoció a su
añorada esposa. Allí Michael conocerá a Sandra (Genevieve
Bujold), una joven idéntica a su
amor perdido.
Brian de Palma nunca ha negado su admiración por el gran Alfred Hitchcock,
de hecho, en un documental que viene como extra en la edición especial
de Fascinación, Brian De Palma y Paul
Schrader (el guionista de la película) afirman que la inspiración para
crear Fascinación les vino al ver Vértigo (Alfred Hitchcock, 1958).
Evidentemente, cualquiera que haya visto la película de De Palma tendrá claro
que entre la obra maestra de Hitchcock y la que hoy nos ocupa hay, cuanto
menos, notables semejanzas.
Por un lado tenemos la trama, que es una rememoración de la historia de
Vértigo con unos toques de otra de las grandes obras de Hitchcock, Rebeca
(1940). A lo largo de la película veremos como el personaje de Cliff Robertson vive
subyugado por el recuerdo de su mujer fallecida hasta el punto de que, al igual
que le sucede al personaje de James Stewart en Vértigo, se obsesionará por
conquistar a una mujer que es el vivo retrato de su amor perdido. El tema es
que esta semejanza en el guión no es la única que encontraremos ya que la banda
sonora es muy parecida (ambas fueron compuestas por Bernard Herrmann así que es
inevitable pensar que la analogía no fue casual) y nos encontraremos unos
cuantos planos que parecen casi calcados.
Pero lo que hace que Fascinación sea tan especial es que Brian De Palma no
se contenta con recrear una película que le apasiona sino que le añade unos
cuantos toques que hacen que estemos ante una película diferente. Si en la
primera parte de la película es evidente la influencia de Vértigo, según va avanzando
la cinta es el momento en que De Palma
se suelta la melena y mete en una coctelera ecos de Rebeca junto a temas tan sugerentes
como la necrofilia, la traición y el incesto. A esto hay que unirle unos
diálogos que son tan confusos como sonrojantes (la mayoría de las
intervenciones de John Lithgow son prácticamente incomprensibles) y unos
movimientos de cámara enloquecidos e irritantes (un clásico en la filmografía
de De Palma) y todo ello da como resultado un film que nunca aparecerá en los
listados de las mejores películas de todos los tiempos pero que no dejará
indiferente a cualquiera de las personas que la vean.
Como ya he dicho, Fascinación no es una de mis películas favoritas. Es más, ni siquiera me gustó mucho mientras la veía porque me estaba pareciendo un plagio de Vértigo, la cual si que es una de mis favoritas. Pero Fascinación es de esas películas que te dan vueltas en la cabeza, días después de haberla visto, de manera que te acabas dando cuenta de lo especial que es. A mí me gustan mucho ese tipo de películas, las que te hacen pensar y no sólo contemplar, así que no puedo por menos que recomendaros esta película que espero os guste tanto como a mí.

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