La verdad es que cuando alguien va a ver una película protagonizada por Jason Statham no creo que esté buscando unos grandes argumentos, o una historia más allá de los mamporros. Pues bien, esta es una de esas películas. Primero de todo dejar claro que hablamos de El protector (Homefront), puntualizo esto porque hay otras películas que se llaman igual en nuestro país, porque en verdad la película no se llama así, pero cuando se hacen las traducciones o se busca mayor impacto en nuestro país, a menudo y por desgracia pasan estas cosas.
Os reto a que alguno de vosotros mire una película protagonizada por Statham e intente contar el número de puñetazos que ejecuta el maestro avanzado de Lee. La verdad es que en un par de ocasiones lo he intentado hacer y pierdo siempre la cuenta. El número de puñetazos, llaves, muertes y heridos en las películas de este actor son innumerables, y tengo que decir que esta no es una excepción. Seguramente es un número reducido de muertes y heridos porque la historia se desarrolla en un pequeño pueblo perdido vete a saber dónde, con lo cual, el ratio de muertes por km2 es elevado.
