Estados Unidos, 1999, 109 minutos, director:
M.Nigh Shyamalan, actores: Haley Joel Osment, Bruce Willis
De igual manera que el otro día os hablaba de Matrix,
una película que significó un punto y aparte y que marcó el camino a lo que
luego serían otras producciones, con El sexto sentido y aunque de manera
diferente, también podríamos decir que pasa algo similar. Para aquellos que no
hayan visto la película y quieran verla, que sepan que es una recomendación, un
acierto total y una de esas películas imprescindibles. De igual manera, y por
motivos que no os voy a rebelar aquellos que todavía no han visto la película,
les rogaría que dejaran de leer la entrada y la leyeran una vez vista. Una vez
dicho esto, y curándome se poder desvelar datos que harían que la película
perdiera en 80% de interés, procedemos a hablar de ella.
Empezaremos con su director, M.Night
Shyamalan, este director de origen indio es para darle de comer aparte,
y seguramente muchos de los detractores de su cine es porque no conectan con sus
obras, los entiendo pero yo soy uno de esos que estoy más cerca que lejos, y
pese a que el tiempo en muchas de ellas me parece poco acertado, tengo que
decir que me encanta el giro que le da a muchas de ellas, como El
Bosque, El protegido, entre otras. Este siniestro director, del cual y
después de haber visto la mayoría de sus cintas y pese a que soy morboso y poco
asustadizo, me costaría pasar un fin de semana en su casa por miedo a su mente,
tiene en El sexto sentido un boleto premiado de lotería. La película es magnífica,
y a él después de dos películas que pasaron sin pena ni gloria lo catapultaron
a lo más alto.
En parte seguramente por el argumento
retorcido y hasta entonces poco visto. La película en si está bien, va
mejorando a medida que va pasando el tiempo y seguramente el detalle que no
quería desvelar ni insinuar para los que no la habían visto de Bruce
Willis hace que la película mejore de manera sustancial. El argumento
de niño que ve muertos y habla con ellos, psicólogo que lo intenta tratar,
acontecimientos que se van sucediendo y su desenlace, hacen de la película una
de esas que figura en la lista de favoritos de la mayoría de personas (o
debería serlo). Otras películas han copiado ese clic que hace que se te quede
la boca abierta aunque son títulos que no voy a desvelar porque seguramente
hablaré de ellos, al menos uno de ellos seguro y no quisiera arruinar la
película.
De su director me gustaría destacar que para mí
esa fue su gran obra maestra y que eso suele jugar en contra de la mayoría de
directores que no se llamen Clint Eastwood puesto que suelen
dejar el listón tan alto que luego solo pueden decepcionar al espectador y que surjan
comparaciones y frases célebres como “esta no es tan buena como la otra”, y en
el caso de Shyamalan hay que decir que esa película no fue una losa para
que otras como las mencionadas anteriormente triunfaran. Veremos cómo sigue su
trayectoria, pero teniendo esos precedentes, si te gusta el tipo de cine que
hace, sus películas tienen un aura muy interesante, veremos que tal en su
faceta de dirigir series, puesto que tiene en cartera una serie que veremos el
año que viene seguramente (Wayward Pines) y sobretodo una de
sus dos películas programadas, Labor of love, en lo que será su
reencuentro con Bruce Willis.

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